Alergia al pescado y mariscos
El pescado es, junto al marisco, uno de los alimentos que mayor número de alergias provoca. Sus propias proteínas (parvalbúminas), la histamina que puede contener y el parásito anisakis pueden causar reacciones alérgicas mediadas por Inmunoglobulina E.
Las reacciones alérgicas al pescado y los mariscos pueden resultar severas y a menudo son causa de la anafilaxia.
La ingestión de pescados puede producir en la siguiente media hora a 2 horas síntomas de prurito bucal, urticaria, etc. Y en algunos casos la inhalación de sus olores (al abrir la nevera, entrar en la pescadería) o vapores (al cocinarlos) episodios de rinitis y/o asma. El contacto con el pescado también puede producir prurito y ronchas locales. Los pacientes asmáticos tienen mayor riesgo de desarrollo de reacciones graves.
El único tratamiento probado y eficaz consiste en llevar una dieta exenta de pescado y derivados, sin olvidar que hay otros productos en el mercado que incluyen entre sus ingredientes diversos componentes de los pescados.
El tipo de marisco que produce alergia con mayor frecuencia son los crustáceos, camarones, langosta, gambas, cigalas, nécoras... Le siguen en frecuencia los moluscos, en donde tenemos los bivalvos, mejillones, almejas, ostras, los gasterópodos (caracoles, bígaros/minchas) y los cefalópodos (calamar, sepia, pulpo).
La alergia al marisco es más frecuente en adultos y aunque pueden reaccionar a pescados no se ha demostrado reactividad cruzada entre estos alimentos. Si se sabe que los ácaros tienen proteínas similares al marisco de modo que los pacientes alérgicos a ácaros tienen un riesgo mayor de sufrir reacciones alérgicas al marisco que aquéllos que no lo son.
Los síntomas más frecuentes son dermatitis de contacto, urticaria, etc. y en ocasiones, pueden aparecer tras la inhalación de los vapores de cocción.
Al igual que la alergia al pescado el tratamiento es la exclusión del alimento de la dieta, pero hay que tener cuidado porque existen muchos aditivos elaborados a partir de pescado.
El pescado, los moluscos y crustáceos son de declaración obligada en el etiquetado según el Real Decreto 1245/2008 del 18 de julio de 2008.
Deben evitarse los siguientes alimentos:
- Pescados y derivados: cualquier pescado, surimi o chatka (palitos de cangrejo).
- Caldos de pescado: bien el propio producto u otros platos precocinados que lo incluyan como ingrediente, extractos en cubitos para sopas y caldos.
- Grasas: aceite de hígado de bacalao
- Gelatinas
- Harinas de pescado
- Productos enriquecidos con omega III de pescado
Atención a los aditivos: E-626, E-627, E-628, E-629, E-630, E-631, E-632, E-633 Y E-635 5. Estos derivados pueden ser obtenidos de extractos de pescados
Se utilizan en derivados cárnicos, fiambres, patés, repostería, galletas, sopas, caldos, etc para aumentar la viscosidad y como potenciadores de sabor.
Fuente: Asociación Española de Alérgicos a Alimentos y Látex


