Alergia al huevo

La alergia al huevo es una reacción adversa en relación con la ingestión de huevo. Se presenta cuando el organismo produce un anticuerpo, la IgE (inmunoglobulina E) dirigida contra las proteínas presentes en el huevo.

La introducción habitual en la dieta humana es alrededor de los 12 meses de forma que su frecuencia sea máxima a esta edad. La prevalencia se estima entre el 0,5% y el 2,7% de la población general en los primeros años de vida.

Los dos componentes del huevo, clara y yema pueden provocar sensibilización alérgica, aunque es la clara la que mayor importancia causal tiene por su mayor contenido proteico.

La alergia al huevo provoca fundamentalmente reacciones cutáneas (urticaria, lesiones eritromatosas, dermatitis atópica), seguida de la digestiva (picor y angioedema bucal, naúseas, diarrea, vómitos) y afección de las vías respiratorias (reacciones asmáticas, picor nasal, estornudos, congestión nasal, etc).

La sintomatología suele ocurrir por ingesta del huevo completo aunque puede existir tolerancia a la yema cocida y separada de la clara.

Tratamiento

El único tratamiento actual de la alergia al huevo es evitar su ingestión y los alimentos que lo contienen mediante una dieta de exclusión estricta.

La leche es un ingrediente de declaración obligatoria incluido en el Anexo V del Real Decreto 1245/2008 del 18 de julio. Las proteínas de huevo deben aparecer en las etiquetas de los alimentos como:

  • Albúmina.
  • Coagulante.
  • Emulsificante.
  • Globulina.
  • Lecitina (salvo que se indique que es de soja).
  • Livetina.
  • Lisozima.
  • Ovoalbúmina.
  • Ovomucina.
  • Ovomucoide.
  • Ovovitelina.
  • Vitelina.
  • Luteína (pigmento amarillo).
  • E-161b (luteína).
  • E-322 (lecitina).
  • E-1105 (lisozima).

Como regla general, no pueden consumirse:

  • Huevo, huevo en polvo y sucedáneos de huevo.
  • Productos de pastelería, panadería y bollería
  • Algunas papillas y potitos
  • Mayonesa y salsas serivadas
  • Pastas al huevo
  • Agunos embutidos, salchichas y patés
  • Algunos rebozados precocinados y cocinados
  • Algún pan rallado
  • Vinos clarificados con clara de huevo
  • Sopas, consomes, pures y gelatinas
  • Chicles, caramelos
  • Café con espuma obtenida a base de huevo

Medicamentos y vacunas

Un problema que plantea la alergia al huevo es evitar la administración de medicamentos que contengan lisozima, a la que se encuentran sensibilizados un tercio de los alérgicos al huevo.

También hay que tener en cuenta que algunas vacunas están incubadas en tejidos de embrión de pollo y podrían contener pequeñas cantidades de proteína de huevo. Son la triple vírica (sarampión, rubéola, parotidis), la vacuna de la gripe y la fiebre amarilla.

Fuente: Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergia Pediátrica
Asociación Española de Alérgicos a Alimentos y Látex (AEPNAA)